sábado, 27 de noviembre de 2010

ASI SE SIENTE VOLVER

una noche antes.. lo decidí... iría a ese evento... y nada. ni siquiera mi flojera y mis resistencias me detendrían. así que me acosté ansioso, comí mas de lo habitual sabiendo que el siguiente era el día acordado, no descanse lo suficiente, me levante demasiado temprano, ni siquiera estaba seguro a que hora era.. sin embargo, iría, me lo prometí.. así que como la ansiedad no me dejaba conciliar de nuevo el sueño, prendí la televisión y empece a ver programas insípidos y repetidos que me ayudaban a darle coladera al tiempo, la hora llego.. me puse mi ropa deportiva, eche ropa adecuada a mi mochila, me atore los audífonos a los oídos y comencé a caminar escuchando la muy adecuada música de cranberries (salvation, si mal no recuerdo), durante el camino pensé muchas cosas incluyendo la odiosa pregunta ¿y si me regreso?, mientras pensaba llegue a comprar una botella de agua, pensando en aquellos tiempos en que hacia esto a diario y necesitaba esa botella, conforme me acercaba soda estéreo me hablaba de su ciudad de la furia al oído, ya había gente allí.. olía a perfumes y aromatizante, encontré a una vieja compañera de 25 años de edad recibiéndome como sorprendida que estuviera allí y pensé que ella era una niña en aquellos tiempos preguntándome que había sido de mi, y actualizandome en las noticias de la organización de la que antaño fui tan participante, tan apegado y tan privilegiado. Después de 40 minutos de viejos recuerdos llego nuestro maestro, mi segundo padre, aquel que veo no tan seguido por el compromiso que siento que me implica, aquel que me enseño la diferencia entre la educación y la servidumbre, una de las personas importantes de mi vida, el solo me genera respeto. Puntual como siempre, nos reclamo por no estar listos, en menos de 5 minutos de dichas estas palabras ya todos estábamos en el tatami, recibiendo instrucciones, escuchando historias, aprendiendo, respirando educación moral, no de la rígida, sino de la libre y la de ser un buen humano para uno mismo no para los demás, la sensación de haber vuelto estaba regresando conforme escuchaba, después los movimientos, la materia pura, pocas palabras y mas acción y mi cuerpo reacciono.. de forma natural los movimientos emergieron como aquel que se vuelve a subir en una bicicleta, sin mucho esfuerzo técnico, aprendí rápido aquello que todos aun los que no se habían ido estaban también aprendiendo, cerré los ojos mientras los hacia, solo para corroborar que era cierto, que mi cuerpo no había olvidado aquello que vivió y que me decía tan solo "extrañe tanto esto", sentía dolor pero también regocijo.. en ese momento me di cuenta.. que había vuelto... o que tal vez... nunca me fui...

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